Un dia pasa y no sabes que sucedió. Una noche llega y no sabes que vas hacer. Conoces a una persona y no sabes si será aquella persona que, llegue a ser tu amigo, tu enemigo, tu mejor amigo o, mejos aún, tu enamorado. Quizás es el chico de tu vida o el que la destruirá. No sabes lo que sucederá. No sabes lo que vendrá. Eso es lo que me gusta de la vida. Nadie conoce el futuro. Creo en Dios y sé que él tiene un plan para cada uno de nosotros. Pero, si nunca lo hubiese conocido. La vida sería más interezante. La vida sería como un rompecabeza, y que la última pieza es la muerte. Siempre cuando armas un rompecabeza, casi en la mitad del juego, ya puedes darte cuenta que figura es. Esa parte es cuando conoces a aquella persona. Pero, aunque creas que él es el verdadero amor, te das cuenta que no lo es. Entonces, ves que la figura del rompecabeza, no era un barco, sino un caballo. Y lo empiezas a armar desde el comienzo y no sabes por donde empezar. Así, que comienzas por las esquinas. Ves lo que te conviene, pero aveces hay dos piezas que no encajan. Sabes que no encajan y tratas de hacer un poco de fuerza, pero no es posible. Y sólo tienes que buscar otra pieza. Se parece a la vida, verdad? No me había dado cuenta hasta ahora. No sabes hasta cuando vivirás, ni como morirás. Como dijo un filósofo... " PUTA, NO SE WEON."
viernes, 9 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario