domingo, 31 de julio de 2011

Ella y Él

Ella estaba con un polo morado y un jean apretado, azul. Combinaba con la noche, y su cabello se dejaba llevar con el viento. La noche fría, al igual que sus manos, sentados en un parque, él comenzó a calentarlas. Él cogía sus manos y las llevaba al cuello, o a veces, la espalda, para que las temperaturas, de él altas y de ella baja, se equilibraran. A él no le importaba enfriarse o quedar enfermo, a él lo que le importaba, lo que siempre le importó, es que ella se sienta bien. Siendo de noche, él la invitó a su casa, ella no puso ningún pero, estaba de acuerdo porque hacía frío y era de noche. Llegaron y no había nadie, ella supuso que ya llegarían, él deseaba que nadie llegué.
Él, como buen anfitrión, le preparó dipas con salsa golf, también usó lo que su abuelo le había enseñado, preparar una bebida nacional, Pisco Sour. Claro que no le salió tan bien, quizá un poco insípido y sin consistencia, pero igual ella lo tomó para no dar un desaire a lo que con amor él había preparado. Él prendió su computadora y puso algunas canciones, casi todas de John Mayer, una que otra también de Ricardo Arjona. El ambiente estaba tibio, ya no hacía frío, él se imaginaba vivir así con ella, llegar juntos de un lugar, sentarse en el sofá, en el sofá de los dos, en la casa de los dos.
Sonaba 'Gravity' un blues muy sensual de John Mayer y ellos conversan en el sofá, riendo, agarrados de la mano, como dos niños que no sabían lo que vendría a continuación, con esa ilusión del amor.

sábado, 30 de julio de 2011

siempre

Que significa siempre, una palabra de 7 letras que tiene un significado incomprensible. Lo más común es el te amaré por siempre. Pero de repente ese 'siempre' es 3 años, 11 mes, 2008 horas. Una vez me dijeron que nunca diga nunca ni siempre. Aunque no comporto su idea. Yo si creo en el siempre y en el nunca. Para mi ese 'siempre' que muchos dicen, no es una eternidad, sino miles de eternidades, quieres que el mundo pare y sólo estar con esa persona a la que le dijiste 'te amaré por siempre', que todo se detenga, que no hayan preocupaciones y estar juntos siempre, sin envejecer, sin sentir dolor, que nada afecte, sólo estar juntos. O el 'te esperaré por siempre', esperar hasta que uno se aburra, o esperar ante cualquier situación de frío, calor, a pesar de que los mundos coalicionen, esperar y esperar hasta que ya no hay que esperar más porque ya no tiene que esperar. También el 'siempre es lo mismo' que para muchos son los momentos malos que pasaba con alguna persona pero así de pronto olvidaron los buenos. Siempre es lo mismo, ¿siempre sonreír, siempre suspirar, siempre sentir amor, siempre sentirte amado, siempre sentir que todo esta en su mejor momento?
Siempre seremos ella y yo.

viernes, 22 de julio de 2011

...de grande me volvió a pasar lo mismo, pero ya estaba duro mucho antes.

Su nombre es Gabriela, me gusta porque empieza con la letra 'G', al igual que mi nombre. Es la mujer más seria y más divertida que he conocido. A ella no puedo mentirle, tiene una mirada que hace que no pueda hacerlo, y si lo intento, se daría cuenta. Es de mediana estatura, lo bueno viene en frasco pequeño. Ella, con cigarros en su bolso y siempre con algo de qué conversar.
Escuchando Sabina 'No puedo enamorarme de ti', recuerdo cuando la conocí, fue cerca de diciembre. "Ella" decía que iba a salir con una amiga, pero no era verdad, porque salía conmigo, así que le dije que no le mienta, que le diga que iba a salir conmigo. "Ella" entendió y me hizo caso, pero la condición que usted puso fue que yo vaya a recogerla. Y así fue, tengo que admitir que me cagaba de miedo en los pantalones, pero fui y la conocí. Recuerdo que me amenazó con un cuchillo si le pasaba algo a su hija, pero olvidé decirle que era campeón nacional e internacional de tae-kwon-do y que la defendería con mi vida si era necesario. Claro que ni en sueños podría decirle eso la primera vez que la conocía. Pasó el tiempo y llegó la temporada de fiestas y de quinceañeros, y no iba a ir solo, necesitaba a mi señorita acompañante, y por ende a su mamá para que la recoja porque soy pobre, no tengo para llevarla hasta su casa y regresarme desde el Callao a mi casa. Me viene otro recuerdo, una vez llegué al local donde se realizaría una fiesta, un poco tomado y con un olor hediondo por la chata de ron que me tomé. El recuerdo que nunca pero nunca olvidaré, mi señora, fue un día de diciembre, 30, dónde tuve la conversación más especial, más incómoda y más sincera que haya tenido. Usted me abrió los brazos y me abrazó. Tengo esa imagen en mi cabeza, una de las más sinceras y más hermozas. Otro recuerdo fue cuando estuve ahí... un 28 de julio, y no celebrando como la mayoría de peruanos, sino con un polo mojado por lagrimas de "ella" y con miles de abrazos para las dos. También recuerdo cuando usted, muy amablemente me ofrecía comida, algún aperitivo, y yo aceptaba, o cuando almorzábamos juntos. Cocina muy rico. Gracias por todos los momentos vividos, gracias por traerla al mundo, gracias también por los cigarros, por ese rico pan con pollo y algunas cosas más que le daban un sabor increíble. Me despido con un abrazo fuerte fuerte fuerte, cuídece y cuídela. un beso, las quiero y las querré siempre, adiós.