domingo, 31 de julio de 2011

Ella y Él

Ella estaba con un polo morado y un jean apretado, azul. Combinaba con la noche, y su cabello se dejaba llevar con el viento. La noche fría, al igual que sus manos, sentados en un parque, él comenzó a calentarlas. Él cogía sus manos y las llevaba al cuello, o a veces, la espalda, para que las temperaturas, de él altas y de ella baja, se equilibraran. A él no le importaba enfriarse o quedar enfermo, a él lo que le importaba, lo que siempre le importó, es que ella se sienta bien. Siendo de noche, él la invitó a su casa, ella no puso ningún pero, estaba de acuerdo porque hacía frío y era de noche. Llegaron y no había nadie, ella supuso que ya llegarían, él deseaba que nadie llegué.
Él, como buen anfitrión, le preparó dipas con salsa golf, también usó lo que su abuelo le había enseñado, preparar una bebida nacional, Pisco Sour. Claro que no le salió tan bien, quizá un poco insípido y sin consistencia, pero igual ella lo tomó para no dar un desaire a lo que con amor él había preparado. Él prendió su computadora y puso algunas canciones, casi todas de John Mayer, una que otra también de Ricardo Arjona. El ambiente estaba tibio, ya no hacía frío, él se imaginaba vivir así con ella, llegar juntos de un lugar, sentarse en el sofá, en el sofá de los dos, en la casa de los dos.
Sonaba 'Gravity' un blues muy sensual de John Mayer y ellos conversan en el sofá, riendo, agarrados de la mano, como dos niños que no sabían lo que vendría a continuación, con esa ilusión del amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario