Era lunes, esperando en aquel paradero al buss que me llevaría a mi dulce hogar. A 3 cuadras vi que venía aquel gran buss, intenté pararlo pero siguió de frente. Caminé unas cuadras para comprar una botella con agua, la compré y justo cuando estaba pagando, pasó otro buss. Decidí esperar en aquel paradero, pero ya sin moverme. Pasaron 10 minutos aproximadamente, y a unas cuadras vi a una chica con audífonos, estatura mediana, de piel blanca, cabello lacio y con ondas, cintura pequeña, senos de normal tamaño, trasero... yo veo todos iguales, uñas cortas (a mi parecer, se las comía), labios delgados, nariz perfecta, ojos marrones y con una gran sonrisa escuchaba su reproductor de música. Se paró a unos 2 metros de donde estaba yo, miraba por si venía su transporte (derrepente la iban a recoger). Pasaron unos 5 minutos y mi celular comenzó a sonar, metí mi mano al bolsillo izquierdo de mi pantalón, cogí mi celular, y contesté.
'Aló, mamita'. Dije al contestar el móvil, era mi mamá, estaba algo preocupada, preguntando a que hora llegaría. 'Ya mamita', 'yo también te amo', 'si, ya estoy llegando' y 'un besito para tí también', eran las únicas frases que dije en aquel lugar, en aquel paradero. Mientras hablaba con mi cariñosa madre, la chica de los audífonos voltió para mirar quién era el que conversaba cerca de ella, voltió y soltó una sonrisa como de burla y de ternuera. Volvió a mirar la fila de carros que pasaban por la pista. Al ver la sonrisa de aquella chica, quedé imnotizado y a la vez algo avergonzado, corté el móvil, lo metí a mi bolsillo izquierdo y tomé un poco de agua de la botella que había comprado hace un rato. Seguía esperando a que el buss llegará. A 3 cuadras vi al buss que llegaba, estiré mi brazo como señal de que quería subir. La chica de los audífonos también levantó el brazo. El buss comenzó a frenar y paró justo donde yo estaba abrió la puerta y esperé que la chica que se había reido tiernamente del cariño de mi madre, subiera. Luego de que subió, subí yo. El buss cerró la puerta y comenzóa a avanzar. Había un solo asiento vacío, aquella chica de los audífonos se sentó en él. Yo estaba parado, era la única persona parada, estaba a un metro de aquella chica. Todo estaba en silencio, sólo se escuchaba el motor del carro. De pronto, sonó un celular, las personas del vehículo estaban sorprendidas por el sonido, era la canción de Bob Esponja. Algunas risas y sonrisas se escucharon. La chica de los audífonos se sacó los audífonos y contestó su teléfono móvil. Contestó y dijo 'Aló', en ese momento quedé congelado, perpléjico, idiota. Su voz era como la de un ángel, algo ronquita y dulce. Sentía que estaba en el cielo, convensando con el propio Dios, sentía que volaba. Volví a la realidad, y la chica de los audífonos seguía conversando por teléfono. 'Si,mamá', 'ya estoy llegando', 'yo también te amo', 'no, yo más', 'ya mamita', 'un abraso de oso'. Guardó su móvil en su cartera. La miraba fijamente con una sonrisa un poco burlona, pero tierna, así como ella me estaba mirando cuando conversaba con mi madre. Cogió sus audífonos y se los puso y en ese mmomento levantó la cabeza y vio que la estaba mirando con esa sonrisa, así como ella me había mirado antes. Bajó la mirada, y se sonrojó un poco. Sentía en mi interior una sensación extraña, no sabía porqué estaba tan contento y sonriendo. Llegué al paradero que queda a una cuadra de mi casa, y bajé. Voltié para ver aquella chica que estaba sentada al lado de la ventana, y al hacerlo ella me estaba mirando. Seguí caminando con una sonrisa más grande aún. Deseaba verla de nuevo en aquel paradero, deseaba conocerla.
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