Era el tercer día de la primera semana de Marzo. Y los estudios no eran en lo único que pensaba. Había un pequeño problema... Daniella. No era Daniela, era Da-niel-la. Un nombre muy hermozo para una chica tan bella. Quería conversar con ella, pero no en un bus ni en un paradero. Quería invitarla a salir, quizás a ver una película o caminar por la playa. Pero sabía que no podía hacer eso, tenía que conocerla mejor. Así que acepté la idea de conversar en el bus o en el paradero.
Mi vida era una rutina los días de la semana, de 8 de la mañana a 4 de la tarde. Después de ese horario, ya era cosa mía como vivir mi adolescencia. Ese día miercoles, salí a la hora de siempre. Caminé hacia el paradero, un poco apurado para ver a Daniella. Saqué mi goma de mascar de sabor a menta, para que mi aliento esté fresco. A lo lejos veía el paradero y vi a Daniella con un chico. Llegué y me vio, me saludo con un 'hola', yo le respondí con la misma palabra y vi aquel chico que hacía compañía, también le dije 'hola'. Escuchaba como se reían, como jugaban. Sentía un poco de celos. Ellos seguían conversando, saqué un cigarrillo, lo prendí y comencé a fumar. No sabía porqué. Como que me sentí un poco desilusionado, ella estaba con otro. No sabía si era su novio, su amigo o su gileo. Se estacionó un auto de color rojo en la calle de al frente. El chico que conversaba con Daniella le da un beso en el cachete y sube al auto rojo. Daniella voltió a verme.
- No sabía que fumabas- dijo con un poco de curiosidad y aborrecimiento.
- Te incomoda? Si es así lo boto- le contesté con un tono algo serio.
Ella quedó en silencio y se dio media vuelta.
- Cuando acabes de malograr tus pulmones, me avizas- dijo.
Yo seguía fumando y comencé a comprender lo que me dijo. Quería que deje de fumar. Tiré el cigarrilo al piso y lo aplasté con mi zapatilla.
-Ya, -dije. Hablando con la espalda de Daniella. No volteó, estaba con sus audífonos azules. YA, hablé un poco fuerte. Ella seguía sin voltear. Caminé unos pasos y me puse frente a ella. Ella se sacó los audífonos. Volví a repetir por 3ra vez. YA,ya acabé de fumar.
Ella me miró a los ojos. Podía verme en su reflejo, tenía los ojos cafés más hermosos del universo.
- No fumes- me dijo.
- No puedo prometerte nada- respondí
- No fumes, por favor- volvió a repetirlo.
Me quedé en silencio. Saqué mi cajetilla de cigarros y se lo di.
- Toma, te lo regalo.- le dije extendiendo mi mano con la cajetilla. Ella lo tomó y se quedó callada.
Cuando ella extendió su mano, pude ver que sus uñas estaban muy cortas. Pero muy, muy cortas. Parecía que se las mordía.
- Dejaré de fumar, si tu dejas de morderte las uñas- dije. Daniella al escuchar eso escondió sus manos. -No hay porqué avergonzarse, si no te muerdes las uñas yo no fumo, si?- le propuse ese trato. Ella asintió con la cabeza, aceptando el pacto.
Luego de ese gran momento juntos, comenzamos a converzar. A conocernos un poco más.
Daniella Christina López Rodríguez, 16 años, vivé en Miraflores (a 5 cuadras de mi casa), le gustan los perros, tiene un hermano de 19 años. Le gusta nadar, leer, la playa, caminar, bailar, actuar y cantar. Es graciosa y se rie de casi todo. Pero lo que me hizo pensar fue cuando le pregunté.
- ¿Cuántos enamorados has tenido?- Se quedó callada, no dijo nada. Repetí la pregunta. Ella me miró y dijo: 'NO CREO EN EL AMOR'
Hasta ese momento estabamos en el paradero, justo cuando me quedé algo espantado y confundido. Llegó el autobus. Subimos. Habían dos asientos juntos. Nos sentamos y le dije: ¿Qué? ¿Cómo que no crees en el amor? ¿No has tenido novio? ¿Y el chico con quién hablabas?. Plantié las 4 preguntas al mismo tiempo. Ella respiró y me dijo que me calmara.
- No me gusta tener que ser algo de alguien, soy independiente. El amor no existe, sólo pasas bien un momento y luego todo se acaba. Y ese chico, es un amigo que me estaba invitando a una fiesta. ¿Alguna otra pregunta?
Me quedé callado.
- Y, ¿vas a ir?- dije.
- ¿A dónde?
- A tu fiesta.
- Si no tengo algo que hacer el sábado, ¿por qué no?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario